El señor de los milagros -Tercera parte

¿Quién es ese Señor?

¿Quién es ese señor?

Es la pregunta que me estoy haciendo desde el capítulo anterior.

Ustedes también se la harían si una mañana al frente suyo, un árbol que nunca hubieran visto se transformara en hombre.

En este nuevo episodio de El señor de los milagros siguen las sorpresas:

Cae una tormenta en mi cuarto y Mimono finalmente sale de su silencio.

Al final del día obtengo mi respuesta, pero sigo completamente perpleja.

Tiempo de lectura: 12 minutos.

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El señor de los milagros – Segunda parte

El senor de los milagros segunda parte

Pidiendo un milagro para salvar a mi monito vi una sombra extraña en un lugar donde habitualmente no hay nada.

¿Vi un fantasma? ¿Soñé? La única manera de saber era volver al sitio y ver.

Entre tanto mi miquito seguía enfermo.

Un milagro, por favor, que ocurra un milagro; hasta en mis sueños yo seguía rogando.

La vida es movimiento, la vida es cambio y en estas épocas extrañas, por donde lo veamos estamos soñando.

Pero incluso cuando soñamos, hay cosas que están ahí y que uno no quiere ver.

Tiempo de lectura: 14 minutos.

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El señor de los milagros – Primera parte

Pido un milagro

Voy pidiendo un milagro.

Camino por la calle y eso es lo que estoy rogando: por favor, que Mimono se mejore. Una terrible enfermedad lo tiene entre la vida y la muerte y yo no encuentro el remedio para sanarlo.

Podría echarle la culpa de todo a un árbol, que meses antes el monito amazónico había calificado de miraculoso. Ahora sé que no es cierto.

El origen de su mal viene de una ley de la naturaleza: la vida es movimiento, la vida es cambio.

Buscando la cura para mi monito y rogando que pasara un prodigio, ocurrió lo inesperado: de la penumbra surgió una sombra.

Tiempo de lectura: 17 minutos.

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Mimono, la nieve, las señoritas piceas y nosotras las mujeres

Mimono, la nieve, las señoritas piceas y nosotras las mujeres

Mimono me pidió que lo llevara a ver la nieve en la montaña. Al principio me negué: la vida del miquito amazónico podría estar en peligro en temperaturas bajo cero.

Mi amigo insistió: Juanita, llévame y vemos a las señoritas piceas. Ya verás cómo te gustará conocerlas: son fuertes, valientes y seguras de sí mismas. Orgullosas de su edad y con absoluta confianza en el camino escogido.

Ante tal argumento, me dejé convencer.

¿Y si las señoritas piceas fueran unas maestras para las mujeres que llegamos a los cuarenta?

Tiempo de lectura : 15 minutos.

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El arbolito que nos trae la luz

El arbolito que nos trae la luz

¿Quién es ese chico alto y puntiagudo que entra en nuestras casas en el mes de diciembre? ¿De dónde viene? ¿Cómo hizo para entrar? ¿Cuántos años tienen sus familiares más longevos? ¿Por qué lo adornamos con bolitas y luces? ¿Cuál es su relación con el pesebre? ¿Hay bosques de arbolitos de Navidad?

Todo esto y mucho más en la edición especial de Navidad de Por las ramas.

Tiempo de lectura: 13 minutos.

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